hgt puerto eventos, s.a.
www.enpuertoplata.com
::::: Hoy es :::::
     
Mapas En General! Disfruta del Mejor Carnaval Del Mundo!! Un Trozo De Cultura para Tí!! Lugar Incomparable, Que Te Ofrezco!! Noticias Frescas De Aquí!!!!  

     
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    Recomiéndanos  
  Formulario
  Galería
  Links
  Estado del Tiempo
  Lo vendo o alquilo
  Forum
  Libro de visitas*
  Comunidad
 
 
     
 

Nuestro Himno Nacional

 
       

 

El Himno Nacional Dominicano fue compuesto por el músico José Reyes sobre un texto del poeta y educador Emilio Prud'homme.

Acerca de su origen, José Reyes declaró en una ocasión que habiendo llegado a sus manos el Himno Nacional argentino, publicado en el periódico parisino El Americano, sintió el deseo de hacer una composición análoga para su país y con tal motivo, en 1883 invitó a su amigo Emilio Prud'homme a que escribiera un himno a la patria, para él ponerle la música. Poco tiempo después, el poeta Prud'homme escribió las estrófas y el músico compuso su himno.

 

Por su parte, Prud'homme comentaba de José Reyes que su gran aspiración, su doble sueño de patriota y artista era componer un himno que les llegara al corazón a sus compatriotas y avivara cada vez más en ellos el sentimiento de la nacionalidad, para que amaran intensamente su suelo, su cielo, sus montañas, sus ríos, su hogar nativo, sus glorias nacionales, sus libertades, su independencia, su integridad y su honor nacional.
Creía él [Jose Reyes] que cuando los dominicanos tuvieran un himno que sintieran y cantaran con amor, afirmarían tanto en su alma el sentimiento de la patria, que llegarían a estar completamente seguros, en sí mismos, de ser dominicanos para siempre.

La primera versión de los versos de Prud'homme fue publicada el 16 de agosto de 1883 en el semanario capitaleño El Eco de la Opinion.

El 17 de agosto de 1883 el himno así compuesto fue estrenado en una velada que celebró la prensa nacional en la Logia Esperanza de Santo Domingo. Lo cantó un grupo de jóvenes con el acompañamiento de una pequeña orquesta, en la que el propio José Reyes tocó el celIo. La composición fue bien recibida por el público y desde entonces comenzó su lento proceso de popularización.

Tiempo después, para gran sorpresa suya, Reyes oyó un día pasar por su casa de comercio a un vendedor de yerba tarareando su himno. Al respecto diría Prud'homme: De tararearlo a cantarlo no había más que un paso; de cantarlo a sentirlo no habría, quizas, mucha distancia; sentirlo y amarlo serían una sola cosa; y ya podría él, José Reyes, con alma sonreía de gozo, retirarse a reposar, triunfante a la región venturosa de la inmortalidad.

Meses más tarde, se decidió trasladar al país los restos de Juan Pablo Duarte desde Caracas (Venezuela), donde había fallecido en 1876. Para esa ocasión, El Eco de la Opinión sugirió que se recibieran los nobles despojos del patricio dominicano con un aire triunfal, proponiendo al efecto el himno patriótico del maestro J. Reyes. .........................................................................

Así, el 27 de febrero de 1884 el canto patriótico de Reyes y Prud'homme fue interpretado a lo largo de todo el trayecto recorrido por la procesión que llevó en andas los restos del Padre de la Patria, partiendo desde el puerto de Santo Domingo hasta la Santa Iglesia Catedral, donde fueron inhumados entonces. Con este hecho histórico, el himno de Reyes y Prud'homme había recibido los tres bautismos necesarios para su consagración: el bautismo del amor, el bautismo de la fe y el bautismo de la gloria.

En 1897, el periódico El Teléfono, de la capital, publicó una edición del texto de Prud'homme, corregida por su propio autor. El poeta mismo quiso revisar su obra, considerando que la primera versión adolecía de fallas propias de su inexperiencia juvenil, ya que aunque tenía veintisiete años al momento de escribir su himno, en 1883, se había visto forzado a adquirir tardíamente su formación literaria, debido a su humilde condición social. Esta segunda versión sería la definitiva.

Atendiendo a una iniciativa del diputado Rafael García Martínez, el 30 de abril de 1897 el Congreso Nacional comenzó a analizar los méritos del canto patriótico de Reyes y Prud'homme, con el fin de que esta composición fuera oficializada como himno nacional de los dominicanos, medida que fue adoptada por el cuerpo legislativo en la sesión del 7 de junio del mismo año.

Aunque el presidente Ulises Heureaux no convirtió en ley esa resolución del Congreso probablemente motivado por su disgusto con la vertical actitud de Emilio Prud'homme frente a su gobiemo dictatorial, ello no impidió que el pueblo dominicano mantuviera su preferencia por este himno, que se siguió interpretando en los actos oficiales.

Además, virtualmente se reconocía el caracter oficial de la obra de Reyes al asignársele a éste una pensión del gobierno por haber escrito el Himno Nacional Dominicano, y por otra parte, varios ayuntamientos del país, incluyendo el de la capital, designaron con su nombre y el de Prud'homme sendas calles, por igual razón.

No fue sino hasta el 30 de mayo de 1934 cuando el presidente de la República Dominicana, Rafael Leonidas Trujillo Molina, mediante la Ley número 700, declaró himno oficial de la República el compuesto por el maestro José Reyes con letra del poeta y educador Emilio Prud'homme.

El himno nacional es una acción de gracias, es un voto y es una jactancia. Es una acción de gracias que, por haber logrado patria y libertad, que es como decir hogar y persona, eleva la ciudadanía al azul del Infinito Providente. Es el voto con el cual se obliga el patrio amor bizarro a prestar las potencias de sus brazos y a ofrendar hasta la última gota de su sangre para nunca perder la patria (...) y es la jactancia de quien se siente más grande que todas las alturas; más fuerte que todos sobrios, y más valiente que todos los leones de la tierra.(. ..) A José Reyes, le cupo la singular fortuna de legar a sus hermanos en la patria la melodía misteriosa que enciende el fuego del patriotismo y anima el sentimiento de la integridad nacional, lo mismo en la paz que en la guerra.

 

Quisqueyanos valientes, Alcemos
Nuestro canto con viva emoción,
Y del mundo a la faz ostentemos
Nuestro Invicto, glorioso pendón
Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte,
A la guerra a morir se lanzó,
Cuando en bélico reto de muerte
Sus cadenas de esclavo rompió.

II

Ningún pueblo ser libre merece
Si es esclavo, indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templó el heroísmo viril.
Más Quisqueya la indómita y brava
Siempre altiva la frente alzará;
Que si fuere mil veces esclava
Otras tantas ser libre sabrá.

III

Que si dolo y ardid la expusieron
De un intruso señor al desdén,
Las Carreras! Beler! ... campos fueron
Que cubiertos de gloria se ven.
Que en la cima de heroico baluarte
De los libres el verbo encarnó,
Donde el genio de Sánchez y Duarte
A ser libre o morir enseñó.

IV

Y si pudo inconsulto caudillo
De esas glorias d brillo empañar,
De la guerra se vió, en Capotillo
La bandera de fuego ondear
Y el incendio que atónito deja
De Castilla al soberbio león,
De las playas gloriosas le aleja
Donde flota el cruzado pendón.


V

Compatriotas, mostremos erguida
Nuestra frente, orgullosa de hoy más;
Que Quisqueya será destruida
Pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho
Do la patria se siente vivir;
Y es su escudo invencible, el derecho;
Y es su lema: ser libre o morir.

VI

Libertad! que aún se yergue serena
La Victoria en su carro triunfal,
Y el clarín de la guerra aún resuena
Pregonando su gloria inmortal.
Libertad! Que los ecos se agiten
Mientras llenos de noble ansiedad
Nuestros campos de gloria repiten
Libertad! Libertad! Libertad!

 

 

 
Disfruta de todas y cada una de las secciones que trae consigo esta magnífica selección temas
y vivencias de puertoplateños, para los habitantes de este bello mundo.
© Copyright 2005, Hgt Puerto Eventos, Puerto Plata, República Dominicana.
El contenido total de este sitio es de dominio público, con lo que queda a la disposición del usuario, siempre y cuando notifíque al autor.
Hgt Puerto Eventos, S.A. - Calle Separación # 45 - Apartado de Correo 185, Puerto Plata, R. D. Teléfono 809 320-8063 Fax 809-970-0618
Diseño: PubliMen Tel: (809) 586-3370 Cel.: (809) 796-9523

Idea y diseño: Juan Melo - PubliMen Abril 2005